|
|
El cultivo del plátano
tiene su origen en el sudeste Asiático,
entre la India y Malasia. Unos 500 años d. C.,
pasó a África a través de Madagascar
y en el siglo VI se estableció en las costas del
Mediterráneo, llegando a Canarias procedente de
Guinea mediante las conquistas africanas de los portugueses.
Se cree que desde Canarias los españoles llevaron
el plátano a América.
La platanera de Canarias produce un
plátano pequeño, amarillo y pintón
que se distingue por su inmejorable sabor en relación
con las bananas de los países tropicales. El plátano
posee una forma alargada y una piel de color amarillo
más o menos intenso cuando está bien maduro
(según su variedad), con una pulpa de color variable
entre el blanco y el amarillo (dependiendo de la especie),
de textura compacta y blanda a la vez, y con un delicioso
sabor.
Fuente:
Estudio nutricional del Plátano de Canarias Universidad
de Navarra Departamento de Fisiología y Nutrición
|
|
|
|